Materiales basicos para hacer patchwork

Cuando empezamos un nuevo hobbie es de suponer que necesitaremos algunos materiales. En quilting no es distinto. Es necesario conseguir las herramientas básicas que nos faciliten el trabajo, nos den precisión en el corte y en la costura. Damos por hecho que necestiaremos, aguja, hilo, dedal, tijeras y telas. Si tienes que comprar telas y no sabes muy bien qué telas comprar, echa un vistazo a este artículo del blog. Pero qué más necesito para hacer patchwork? He preparado esta lista de materiales de patchwork que, en mi opinión, son necesarios para empezar.

Todo lo que necesitas para empezar a hacer patchwork.

Por supuesto, estos son algunos de los materiales que puedes usar, y como principiante, tú debes decidir cuáles conseguir ahora y cuáles más adelante cuando ya tengas más experiencia. Como en casi todo, cuanto más preguntes más variedad de respuestas distintas tendrás. Es muy posible que termines con la cabeza mareada por la cantidad de materiales y herramientas (y algún que otro artilugio) que podrás encontrar. Por eso, es muy importante distinguir entre estos tres: materiales, herramientas y artilugios.

Para mí los materiales son esos imprescindibles sin los cuales no podría realizar la labor. Las herramientas son un complemento que te hacen la vida más fácil, no son imprescindibles pero sin ellos el resultado no sería igual. Para mi familia siempre han sido la salvación en santos, Reyes y cumpleaños 😉 cuando no sabían qué regalarme. Y bueno, los artilugios, son todo lo demás. Déjame que te cuente un secreto. Yo soy un poco particular para elegir bolígrafos y vi uno en un catálogo que me gustó. Era un bolígrafo de una marca muy reconocida en Patchwork, de un precio $$$ y supuestamente de gel, con una abrazadera para sujetarlo, tenía pinta de ser muy cómodo. Como información en el producto solo decía, ideal para calcar patrones. Así que lo compré. La decepción más absoluta vino justo al sacarlo del paquete y escribir. Pues precisamente por eso, no escribía. Era un bolígrafo SIN TINTA. Efectivamente, y para qué iba yo a querer comprar un bolígrafo sin tinta cuando podía haberme arreglado con uno gastado? Pues eso, que intentemos distinguir entre ellos y evitar los artilugios en la medida de lo posible (que sirven para muy poco o se usan una vez o dos en la vida)

Vamos allá.

  1. Rotary cutter

Para hacer patchwork es imprescindible hacer cortes precisos y la mejor manera de obtener buenos resultados es practicando. Recuerda que con cortes precisos se consiguen bloques precisos. Además de que se mejorarán los resultados, también acelerarás en el proceso de costura, por ejemplo, cuando hagamos costura en cadena.

Si quieres profundizar más en la técnica de rotary cutting y el uso del cutter, echa un vistazo a este artículo , este otro y este último   y, si quieres practicar, podrás hacerlo con este tutorial

Puedes encontrar varios tamaños. Yo te recomiendo empezar con el de 45mm. Y a medida que vayas avanzando en tus conocimientos, también lo harán tus necesidades, tal vez empieces a hacer un proyecto donde necesites hacer cortes muy pequeñitos y te hará falta un cutter tal vez de 28 o 18 mm.

  1. Base de corte.

Es fundamental una superficie donde cortar tus telas. Invierte en una grande si el tamaño para ti no es un problema, la de 60×90 cm pero cuenta con deben guardarse en plano, si las pones en vertical se doblarán y estropeará. Tampoco son amigas del calor porque se doblarán. Y si quieres alargar la vida de tu tabla de corte, mantén siempre la cuchilla de tu cutter afilada. Cuchillas desgastadas, hacen que tengas que hacer más presión en la tabla de corte y la terminarás por estropear antes.

Si el espacio es un problema puedes usar la de 45x60cm

  1. Regla para patchwork.

Aquí encontramos un gran dilema. Me explico. Las reglas de patchwork suelen ser de un material acrílico, con muchas marcas referentes a las distintas medidas y ángulos de corte y traslúcidas que nos permite ver a través de ellas y con las que podemos hacer cortes muy precisos usando nuestro cutter. Hasta aquí todo bien, sí? Pues este es el dilema. Comprarla en centímetros o en pulgadas? Sabía yo que iba a ser un tema espinoso. Mal que nos pese, el 98% de los patrones de patchwork está en pulgadas. Es prácticamente imposible hacer la conversión de pulgadas a centímetros porque en esos redondeos siempre perdemos medidas. Y cuando estamos hablando de un trabajo grande con mucho pieceo, pues tanto redondeo al final nos da como resultado unos bloques más grandes que otros sin forma humada de poder cuadrar eso, resultado: frustración absoluta, pérdida de tiempo y de dinero = error. Solución. Si estás empezando es muy importante que aprendas (momento estupendo porque no tienes vicios adquiridos) desde cero sentando bien las bases. Como todo, tal vez te sientas rara al principio, pero te aseguro que va a ser lo mejor a largo plazo porque no tendrás ningún problema para interpretar aquellos patrones que más te gusten y que en el 99% de los casos estarán en pulgadas (lo siento, pero esto es real)

Si lo anterior no te convence y no quieres salir de tu zona de confort, está bien, siempre te queda el plan B. Dibujar tus propios bloques en centímetros y trabajar con el sistema métrico 😉 Tú eliges.

Mi recomendación, es que no te pongas barreras a ti misma porque eres capaz de hacer eso y muchísimo más. Echa un vistazo aquí, en este tutorial verás que es más fácil de lo que parece. Y por si has cambiado de opinión (espero que sí) y quieres darle una oportunidad, aquí tienes la regla que yo uso y que no te va a fallar 😉

  1. Plancha

Mejor con vapor. Existe una variación a la plancha, sobre todo cuando se trata de coser a mano, y es el planchador digital, o planchador de dedo. Su función es igual que la de la plancha, sirve para mover costuras a un lado u otro y funciona por presión. Hay veces en las que usar la plancha no es posible en cuyo caso se utiliza esto. Yo en mi caso, al coser sobre todo en el sofá por las noches, y para no tener que moverme de ahí, lo uso bastante. Este es el planchador.

También tienes la plancha de patchwork que tiene vapor y es más pequeñita que las normales.

  1. Hilo de calidad tanto si es a mano o máquina como si es para acolchado.

Tanto si estás cosiendo a máquina como si estás cosiendo a mano es muy importante que uses un hilo que no deje “residuos”. Los hilos de mala calidad dejan más “pelusas” y ensuciarán tu máquina de coser lo que afectará al motor de la máquina a largo plazo. Por añadidura, son hilos que resisten menos y se rompen con más facilidad. Y no queremos que después del cariño que hemos puesto y del esfuerzo, nos salgan agujeros, verdad que no?

Como preferencia personal yo uso los hilos de poliéster, en concreto los de la marca Mettler

Por otro lado tienes los hilos de acolchar. Este tipo de hilos es más resistente que los de poliéster y los de algodón y solo sirve para acolchar a mano. Es un hilo encerado que está diseñado para sujetar las tres capas de la tela y darle consistencia y fuerza al trabajo. Yo siempre había usado los de la marca Gutterman pero últimamente descubrí los hilos de acolchar de la marca japonesa Fujix. Son hilos de acolchar y también están encerados como los anteriores, con la salvedad de que no son tan tensos, ni rígidos por lo que a mi me gustan bastante más, una vez más, es una preferencia personal. Tú tendrás que encontrar la marca que más se adecúe a tus gustos. Estos son los que yo uso.

  1. Guata. Aunque existen muchas clases de guata la más extendida es la mezcla de algodón y poliéster (80/20).
  2. Marcador de tela. En concreto deberías empezar con alguno que se borre con la fricción (ya que desaparecen con el calor de la plancha) y algún lápiz de punta fina para hacer unas marcas en el pieceo claras y concisas. El mundo de los marcadores de tela es tan amplio que les dediqué una entrada de blog únicamente a ellos. Aquí te la dejo por si quieres saber más sobre las distintas opciones.
  3. Piezas de papel para EPP. Ya sea si vas a clases, como si estás empezando por tu cuenta. NO puedes hacer patchwork sin hacer al menos un solo trabajo de English paper piecing. No se puede hablar de patchwork sin pensar en apliqué, en log cabin, o en hexágonos del jardín de la abuela. Cualquier sampler (o colcha muestrario) con la que empezamos a hacer patchwork lleva estos tres trabajos. Es como comprarte un coche y que no lleve asientos. Simplemente no se puede. Aquí te dejo una entrada donde se habla específicamente del jardín de la abuela y en esta otra, sobre las distintas técnicas de patchwork.
  4. Pegamento de boli Sewline. Imprescindible para el pieceo con papel (EPP) y también para la aplicación con entretelas (o Appliquick)
  5. Pegamento Roxanne. Sustituto de los alfileres de apliqué. Sirve para sujetar las telas a la tela de base cuando estamos haciendo aplicación.Así lo hice en este tutorial

He querido dejar para el final un tema puntiagudo. Agujas, alfileres y tijeras.

  1. Alfileres. Muy importantes. Los tienes de varias clases, de aplicación (aunque yo los uso para hacer pieceo a mano porque son más cortitos), los de cabeza de cristal porque podrás planchar tus piezas con ellos puestos si así quieres, y son finíiiiisimos pero resistentes, y los de cabeza de flor, porque son súper largos y son estupendos para coger varias capas de tela, son los quilter number 1!
  2. Agujas. Todas pinchan, todas tienen agujero para el hilo jeje, pero no todas son iguales. Hay una aguja para cada cosa, para cada costura. Igual que cuando hablamos de ropa, hay una camiseta para cada cosa y no te irías de cena de sábado por la noche con una camiseta de hacer deporte, ni te pondrías una camiseta negra de lentejuelas para hacer las labores del campo (a no ser que quieras que te vean desde la comunidad vecina) Aquí las tienes.  Y si no lo tienes claro, empieza con las de costura general, porque son el todo terreno de las agujas y pueden casi con todo. Y cuando puedas, vas “especializando” las agujas en función de la labor.
  3. Tijeras para papel, de sastre, de bordado y microserradas. Lo primero es encontrar un cajón donde esconder las tijeras, porque nuestras tijeras ni se dejan, ni se comparten y lo más importante, las tijeras de tela no sirven para cortar ni plástico, ni papel, ni cualquier otra cosa que no sean nuestras preciosas telas o hilo. Dicho eso. Las de sastre son las más largas, y son especiales porque son muy cómodas por tu gran tamaño. A mi me encantan estas sí, vale, son rosas y eso les da un punto a su favor, pero es que además son ergonómicas y el acero que tienen es buenísimo, y están en varios tamaños. Luego están las de bordado,con chapucha, sin ella, en dorado, como un kit con más accesorios… posibilidades muchas. Y luego están las microserradas. Que buenísimas porque la microsierra de sus chuchillas hacen que la tela no mastique obteniendo unos cortes limpios y muy precisos.

Y  por si hay alguna supersticiosa, vamos con un décimo cuarto.

  1. Tan pronto hayas terminado tu primer trabajo de patchwork necesitarás acolcharlo. Yo te recomiendo que pruebes a mano. Si disfrutaste durante el proceso de trabajar tu top, vas a disfrutar tanto o más con el suave movimiento y el estado de relajación pleno que adquieres con el acolchado. Me encanta acolchar a mano, la textura que adquieren los trabajos no tienen parangón con los de acolchado a máquina. Es como una tortilla de patatas con aceite de oliva cocinada en fogones a fuego lento, o comprarla envasada al vacío. No hay color. Como te decía, aquí tienes un kit con todo lo necesario para empezar el acolchado a mano.
  2. Papel cuadriculado, lápiz, colores y goma. Importantes para dibujar nuestros bloques y las piezas que vamos a coser más tarde.
  3. Descosedor. Hay un refrán que dice: más vale un trabajo imperfecto terminado, que uno perfecto sin acabar. Es cierto, peeeeeeeeero, no todo vale, y no siempre las cosas salen bien, ni siquiera a la tercera que dicen que va la vencida, así que para esas ocasiones, nos hará falta un descosedor. Los hay en rosa (y también en dos colores más) y la capucha con punta de silicona, sirve para recoger los hilos! todo un invento.

Como verás, habrá muchas cosas que tengas en tu costurero habitual, y otras muchas que tal vez ni siquiera conocías, eso está bien, no te frustres por ello. Cuenta, que siempre que empezamos algo nuevo tenemos que ir aprendiendo poco a poco. Así que no te agobies, tómatelo con calma, pregunta lo que no sepas, más vale preguntar al principio y resolver una duda, que tener esa duda toda la vida y aprender mal. Y, por otro lado, ve comprando cosas a medida que vayas avanzando, este mundo es tan grande o pequeño comotú decidas hacerlo, no compres si no puedes todo lo que necesitas de golpe, prioriza lo más urgente. Y para terminar, me gustaría hacer hincapié en que sea lo que sea lo que decidas comprar, es mejor que hagas compres poco y bueno que comprar todo de golpe en un bazar y al poco tenerlo que deshechar porque la calidad no te ha aguantado el uso. Más vale poco y bueno que mucho y malo, como diría mi madre.

Espero haber resuelto dudas y si aún así te queda alguna, estaré encantada de que me lo digas e intentar resolverla 🙂

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Felices costuras soletes!

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